EL DESPACHO

Mi papá me crió en un mundo tan protegido, tan perfecto, tan lejano que hasta ahora ya metida en mis treinta abro los ojos desde un despacho en el que nunca me imagine estar, y veo mi país que tanto amo, que tanto me ha dado, que tanto quiero recompensar… roto, con lagrimas y humanos con una energía de poder podrida que los hace sentir más que otros, con una